En cuanto a los tipos de radiadores tenemos 4 tipos atendiendo al material del que están elaborados como son, los radiadores de acero, los radiadores de paneles, los radiadores de aluminio y por ultimo los radiadores de hierro fundido.
Radiadores de Hierro Fundido
Son los de toda la vida. Estos radiadores son de gran inercia térmica, esto es, tardan más tiempo en calentarse y también más tiempo en enfriarse. Es necesario colocar en el circuito un elemento que impida la congelación del circuito y los radiadores cuando no se usan ya que estos pueden reventar.
Radiadores de Panel
Son unos radiadores económicos de buen funcionamiento. Hoy en día han mejorado extraordinariamente los tratamientos de estas chapas de acero con lo que su vida útil se ha alargado en gran medida.
Radiadores de Aluminio
Estos radiadores son un poco más caros. Su gran ventaja radica en que su calentamiento es muy rápido. Otra importante ventaja es su duración.
Radiadores de Acero
Estos radiadores son los últimos en salir al mercado y su gran aporte es la estética. Ya no es necesario esconder un radiador o tratar de ocultarlo, ahora se muestra y se consigue dar personalidad a la estancia.
Una vez elegido el radiador debemos ver como se configura este. Los radiadores se sirven normalmente con unas reducciones para adaptarlas a las llaves y otros elementos de un radiador.